Estoy de acuerdo con que los niños no vean porno, ¿pero por qué no los jóvenes maduros?

niño viendo porno

PREGUNTA: Estoy de acuerdo con que los niños no deberían ver pornografía, pero ¿qué hay sobre un chico que es lo suficientemente maduro como para darse cuenta de la diferencia entre la fantasía y la realidad?

RESPUESTA: Esto puede ser sorprendente de leer, pero la percepción de un niño sobre la pornografía es más realista que la de un hombre adulto. Los hombres que están acostumbrados a ver porno han desarrollado elaboradas racionalizaciones mentales de por qué su “hobby” no es más que un entretenimiento divorciado de la realidad. Ellos aprenden a ver cuerpos sin alma, no a personas. En su mente, no es la vida real. Por otro lado, el impacto que los niños experimentan cuando están expuestos a la pornografía es el resultado de su capacidad para ver a las personas como personas.

Los corazones puros lo perciben: la pornografía es la vida real e involucra a personas reales. Desafortunadamente, los adictos a la pornografía nunca consideran las vidas de las mujeres antes o después de que se filmó la película. Muchas de ellas son adolescentes y mujeres jóvenes que han sido esclavizadas en la industria multibillonaria del tráfico sexual. De acuerdo con aquellos que están en la industria pornográfica, las modelos son a menudo alcoholizadas o drogadas y fueron casi con toda seguridad abusadas cuando eran niñas o adolescentes. Como invitada al programa de Larry King, Pam Anderson dijo:

“Bueno, ya sabes, yo crecí en un muy… en un hogar de alcohólicos y en el que había mucha violencia. Creo que ese es mi modelo de una relación… Recuerdo la primera vez que trabajé en Playboy, para mi primera portada. Estaba hecha un mar de lágrimas. Tenía miedo de que vieran algo. Eso obviamente cambió rápidamente. Perdí mi modestia.”

Howard Stern le preguntó a otra famosa estrella porno si era verdad que muchas estrellas porno habían sido abusadas o violadas. Ella lo negó, y afirmó su voluntad libre de posar para fotos y videos. Sin embargo, más tarde admitió que antes de entrar a la industria pornográfica había sido violada por numerosos hombres, golpeada y dejada a su suerte.

Pero, ¿qué sucede con la modelo después de ser filmada para la pornografía? Muchas estrellas porno ni siquiera están vivas, porque aquellas que participan en esa industria tienen una enorme tasa de mortalidad (sobredosis de drogas, suicidio, asesinato, SIDA, etc.) Además, muchas imágenes y videos pornográficos son de mujeres que ya han dejado el negocio, pero no tienen los derechos legales para eliminar sus imágenes. Yo sé de una que no pudo manejar su estilo de vida después de su cuarto aborto. Conocí a otra que había sido stripper en Los Ángeles. Mientras se desnudaba, dijo que ese era el punto más bajo al que había caído en su vida. Mientras estaba en el escenario, decía que los hombres celebraban, pero ella moría por dentro. Cuando la conocí, su esposo la había echado de casa y ella estaba sin hogar, tratando de ganar la batalla por la custodia de su hija. Estaba limpiando pisos de un hotel a las 3:00 de la mañana para poder llegar a fin de mes.

Mientras tanto, aquellos que ven porno imaginan que “es solo un mundo de fantasía al que escapan”. Desean que se tratara de una simulación, para que puedan lavarse las manos de toda culpa de ese crimen. Se quitan toda responsabilidad diciendo: “Bueno, ella está dispuesta a hacerlo. No hace daño a nadie”.

Pero esto no es Hollywood. No hay dobles ni muertes aparentes. Los cuatro bebés abortados de aquella ex estrella porno no eran falsos. Una ex conejita de Playboy dijo: “Me tomó cerca de 20 años deshacer todo lo que la pornografía me hizo”. Ella conocía a otra modelo de Playboy que tuvo que tener “todos sus órganos reproductivos retirados debido a una enfermedad venérea”. No hace mucho, la policía de Florida encontró un cadáver de una modelo de Playboy quemado en un contenedor de basura en Miami. No era falso. En la pornografía hay gente real, que está siendo realmente usada, y que en realidad acepta hacerlo para obtener dinero de otros.

Estos son solo unos pocos ejemplos de las vidas de las personas que están metidas en la industria del porno. Es imposible comprender la profundidad del sufrimiento humano que ésta ha causado. Y esto sin siquiera considerar los efectos que produce la pornografía en el espectador. C.S. Lewis tal vez lo resumió de la mejor manera posible cuando al referirse a la problemática de la lujuria:

“Para mí el verdadero mal de la masturbación [y de la pornografía] consiste en que toma un apetito —que legítimamente usado hace salir al individuo de sí mismo para completar (y corregir) su propia personalidad en la de otra persona (y en último término en los hijos y nietos)— dirigiéndolo en sentido contrario: hacia la prisión interior de sí mismo, para crear un harén de novias imaginarias. Y este harén, una vez aceptado, se resiste a ser abandonado para salir y unirse verdaderamente con una mujer real. Porque tal harén se encuentra siempre a mano, siempre dócil, no exige sacrificios ni renuncias y puede ser adornado con atracciones eróticas y psicológicas con las que ninguna mujer real puede competir. Entre estas novias que permanecen en las sombras, él es siempre adorado y el amante perfecto. No hay reclamos por su desinterés ni mortificaciones a su vanidad… Después de todo, casi la obra principal de la vida es salir de nosotros mismos, de la pequeña y oscura prisión en la que todos hemos nacido. La masturbación debe ser evitada como deben ser evitadas todas aquellas cosas que retarden ese proceso. El peligro es el llegar a amar esa prisión.” (C.S. Lewis)

FUENTE: Jason Evert, The Chastity Project

Traducción: Fabiola Espinoza

1 comentario

Archivado bajo Preguntas frecuentes

Una respuesta a “Estoy de acuerdo con que los niños no vean porno, ¿pero por qué no los jóvenes maduros?

  1. Voy a colocar el hipotético caso de un video pornográfico o imagen que sea de una pareja que no sabe que los graban o ven, de modo que en matrimonio se entregan totalmente. Ante la pregunta de si es lícito ver un video así, hay que considerar dos cosas: 1) Es completamente inmoral grabar a una pareja uniéndose en acto conyugal, ya que atenta contra la intimidad de la donación que se realiza, total y exclusiva entre hombre y mujer, lo cual proviene de la segunda razón: 2) El acto conyugal es un acto de unión íntima y completa de dos cuerpos y dos almas. Todo tercero que observe dicho acto verá la unión de cuerpos, pero no puede apreciar y percibir la valiosa unión de almas que estas dos personas que se aman realizan. Por eso incluso en este caso, es inmoral ver este tipo de imágenes o videos.

    Es menester señalar también que Dios ha querido que la unión de cuerpo y alma sea entre hombre y mujer, es decir, dos personas, iguales en cuanto personas y complementarias en cuanto masculino y femenino. Cuando se agrega un tercero de desnaturaliza la totalidad de la entrega y la integridad del don.

    Bien lo dice el artículo, es un “yo veo para mí y no me interesa lo que las personas que están siendo utilizadas piensen”, contra la planitud de la vida que es donarse, sin centrarse en uno mismo.

    Daniel Sanabria
    Director del Proyecto CastidadPosible

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