VIRGEN A LOS TREINTA, por Vivian Sleiman

Carátula del libro de Vivian, publicado por Planeta

 

He leído la historia de Vivian Sleiman, joven venezolana de origen libanés, que ha convertido en bestseller el relato de su vida. Una historia que tiene como título un reto que, a primera vista, parecía llamado al fracaso: Virgen a los treinta. Y, sin embargo, sus libros son preferidos por las adolescentes de su país mucho más que al mismísimo Harry Potter. ¿Cuál es el secreto de su éxito?

Ante todo, conviene subrayar que Vivian es muy hermosa. Alta y espigada (mide 1,79 metros), de piel blanca y cabello negro, se presentó al concurso de Miss Venezuela en el 2001, teniendo como talla los famosos 90-60-90. Era favorita… pero no ganó. ¿La razón? Se retiró cuando uno de los sujetos del jurado quiso llevársela a la cama como condición para alzarse ella con la corona.

En un artículo aparecido en el diario español ABC -en donde también aparece la dramática historia de su familia- Vivian reveló que tardó sólo cuatro meses en escribir su libro: «Escribirlo fue para mí una catarsis». Y es que su sencillo relato lo presenta desde el palco de quien quiere «preservar la virginidad hasta encontrar el amor verdadero».

Vivian y su libro

Vivian y su libro

Y no es que Vivian no sienta nada. Para los suspicaces, aclara:

«Si no me he entregado a ningún hombre, no es porque sea frígida, ni tampoco porque no sea capaz de sentir; no, soy una mujer apasionada, con la hormonas siempre a flor de piel, que siente con mucha intensidad (a veces creo que el doble) las cosas normales del día a día».

Sólo que tomó la decisión de permanecer virgen, no por obligación, sino por convicción, hasta que llegue el momento:

«Nunca me planteé llegar así a los treinta, pero son vicisitudes que suceden en la vida. Yo me he preguntado mucho si, en pleno siglo XXI, el mundo está equivocado o yo estoy equivocada. Como mujer me he sentido frustrada en muchas ocasiones. Hoy día me siento fortalecida, me siento bien, no me siento ni mejor ni peor que otras, simplemente soy yo, Vivian Sleiman».

Su testimonio es un oasis en medio de una Venezuela líder en embarazos prematuros, un país donde es frecuente que las niñas de doce y catorce años hayan perdido la virginidad, o donde las muchachas venden en internet “su primera vez” por miles de dólares.

Juan Antonio Ruiz J., LC

ADVERTENCIAS: Recomendamos una lectura crítica de este libro. Lo positivo de este libro es la opción que hace una mujer por valorarse a sí misma, por hacerse respetar, por cuidar sus valores, su dignidad y en consecuencia su virginidad. El testimonio de Viviana puede ayudar a otras mujeres  a aprender a darse su lugar, a ceder a la presión y a no entregarse simplemente por pasión. Viviana, aunque hasta los 30 años se ha mantenido virgen por opción y libre decisión, no ha hecho una opción por esperar hasta el matrimonio (en su libro cuenta que estuvo a punto de entregarse a un novio de quien ella estaba profundamente enamorada). Ella afirma que se entregará cuando se sienta correspondida en el amor. En La Opción V hacemos una explícita opción por esperar hasta el matrimonio. El compromiso solemne con la otra persona, sellado ante Dios para siempre, es para nosotros la verdadera prueba de amor, a partir de la cual la entrega total puede y debe darse. Antes de eso, el “sentir que es amor” es un criterio muy subjetivo y engañoso.  ¡Tantas se han equivocado al entregarse por pensar que “eso es amor”! Sólo la espera paciente permite ver con el tiempo quién ama de verdad a una mujer o está buscando otra cosa o es incapaz de permanecer en un amor verdadero. Sólo el compromiso libre y veraz de amarla y respetarla por todos los días de su vida lo cambia todo. Y eso es el matrimonio.

De este último “amor” de su vida llama la atención cómo una mujer con principios tan claros y valores por los que se ha guiado desde pequeña está dispuesta a renunciar a ellos al sentirse profundamente enamorada. Viviana estuvo dispuesta a entregarse por la fuerza del sentimiento que experimentaba, aunque las señales objetivas muchas veces le decían claramente que él estaba buscando otra cosa, que se estaba buscando a sí mismo, que no pensaba primero en ella sino en sí mismo, que no tenía intención de formalizar nada con ella. Es más, al estar profundamente enamorada renunció muchas veces a su propia su dignidad dejándose maltratar como persona, rebajándose a sí misma con tal de que le hable otra vez, buscándolo desesperadamente cuando no debía hacerlo, perdonando y pasando por alto una y otra vez faltas muy graves con sólo escuchar un “te he extrañado, te quiero, eres mi todo”… La lección: no sólo la entrega física, también la entrega del corazón ata a otra persona con una esclavitud muy poderosa. Una vez que le entregas el corazón al hombre él puede hacer contigo lo que quiera. Y si sus intenciones se desvían, ciertamente te llevará por el mal camino. El estar enamorada de alguien puede volver a la mujer tan ciega (a señales evidentes que manifiestan defectos graves de la otra persona, señales claras que te dicen “no sigas, él no es para ti”) y sorda (a los consejos de los demás y a las propias “voces internas” o intuición, o a las señales de Dios)… ¡Cuántas, en un estado de total ceguera y sordera, llevadas únicamente de la fuerza del sentimiento, terminan entregándole al hombre lo mejor de sí mismas, creyendo que eso va a ser “para siempre”!

Otra advertencia a los católicos y otros cristianos: no esperen encontrar en ella un modelo de vida cristiana, o no piensen que ha hecho su opción por ser cristiana. Viviana es musulmana de origen libanés, aunque educada en un colegio de monjas católicas en Venezuela. Probablemente ha leído a Brian Weiss, el “gurú de la reencarnación”, pues ha asimilado su discurso y dice creer en las sucesivas reencarnaciones, las almas gemelas y el karma. Esto puede confundir a los cristianos, ya que Viviana mezcla cierta fe en Dios (supuestamente el Dios de Jesucristo) con la creencia en la reencarnación, una creencia que es absolutamente incompatible con la fe cristiana.

Hechas estas aclaraciones, invitamos especialmente a las mujeres de La Opción V que quieran leer su libro a una lectura crítica, a aprender de las lecciones que se desprenden de sus experiencias personales sin adherirse a su criterio de “me entregaré cuando haya amor” tal y como ella lo entiende. Para nosotros el amor es verdadero cuando sabe esperar hasta el matrimonio para la entrega total.

P. Jürgen Daum

Asesor Espiritual de La Opción V

10 comentarios

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10 Respuestas a “VIRGEN A LOS TREINTA, por Vivian Sleiman

  1. Buenas Tardes, me gustaría saber si venden este libro en Lima. Muchas Gracias.

  2. como puedo encontrar este libro en el internet para leerlo

  3. roberto

    Yo la amo pero nunca la conocere.

  4. Nancy portilla

    Casarse es solo una opcion no una obligacion, uno secasa para tener un compañero, que lo ayude y apoyey ser mas feliz aun. Si no hay nadie es mejor seguir asi, vivir con los parientes quien nos rodean nunca estaras sola.

    • Cuando Dios llama, si llama al matrimonio, no seguir su llamado llevará a frustración. Dios sabe lo que nos hará feliz, tenemos la opción de decir que sí o no a esa felicidad, pero ¿Y si Dios sabe que casándote serás feliz? Uno puede entonces elegir no casarse, pero no estaría eligiendo la felicidad que Dios le tiene con otra persona. En definitiva, podemos decidir casarnos o no, pero hemos de saber si Dios nos llama al matrimonio y decidir decirle que sí o no.

      ¡Digamos que sí a la voluntad de Dios!

  5. me gustaría en muchos años más saber si cuando vivian sleiman tenga unos 60 o 70 años si su decisión fue o no acertada bajo su propia perspectiva..

  6. Hermanos de La Opción V, muy acertadas sus aclaraciones. Quiero hacer ver errores de redacción.

    1) FRASE: El testimonio de Viviana puede ayudar a otras mujeres a aprender a darse su lugar, a ceder a la presión y a no entregarse simplemente por pasión.

    ¿CEDER A LA PRESIÓN? Seguramente quisieron decir: No ceder a la presión

    2) FRASE: La lección: no sólo la entrega física, también la entrega del corazón ata a otra persona con una esclavitud muy poderosa.

    Seguramente quisieron decir: “entrega del corazón a la otra persona son una esclavitud muy poderosa”

    Y yo le agregaría: si se dan antes de un compromiso indisoluble (matrimonio).

    Yo pienso que ella seguramente no es musulmana, sino que tiene una mezcla de varias religiones. Islamismo, Cristianismo, creencias de reencarnación, en fin. Lo que sí tiene es ascendencia musulmana, según leí, pero ninguna mujer musulmana desfila en traje de baño.

    Daniel Sanabria
    Presidente del Proyecto Castidad Posible
    Maracaibo, Venezuela

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