La castidad emocional

¡Hola! Te acabo de conocer... ¿Nos casamos?

¡Hola! Te acabo de conocer… ¿Nos casamos?

Un día, un extraño guapo y misterioso chico entró a la tienda en la que trabajo, y le di un empleo. No tenía idea del origen de ese muchacho, pero necesitábamos ayuda y él estaba dispuesto a ayudar. Pasado el tiempo y a pesar de muchos obstáculos, nos enamoramos, pero luego mi confianza en él quedó destruida, cuando fue descubierto con una fotografía mía, que yo le había dado a mi hermano para que lo proteja durante su servicio militar.

…Espera, no, ese es el argumento de “Cuando te encuentre” (“The Lucky One”), y yo nunca he conocido al actor de esa película, Zac Efron.

¿Y qué hay sobre aquella vez que fui a un carnaval y conocí a un chico joven y guapo por el que perdí la cabeza y me enamoré inmediatamente? Pero él no tenía dinero, y mis padres no lo aceptaron por lo que nos separaron, y aunque me escribió 365 cartas, nunca las recibí. Luego me enamoré de un soldado y nos comprometimos, pero poco antes del matrimonio, me encontré mi primer amor y tuve que tomar la difícil decisión sobre si ir o no a mi boda.

…¡Caramba! Me equivoqué de nuevo. Ese es “Diario de una pasión” (“The Notebook”). Nunca he estado comprometida, y ciertamente, en lo personal no me tomaría mucho tiempo elegir entre Ryan Gosling y cualquier otro muchacho.

Una vez más: Había un chico, muy amigo mío, y mientras yo decía que éramos “solo amigos”, ambos estábamos secretamente enamorados, pero ninguno tenía el coraje de hacer algo al respecto, entonces seguimos siendo “amigos” hasta que uno de nosotros se enamoró de otra persona, mientras el otro comenzaba a luchar para pegar los pedazos de su corazón partido.

¿Qué película es esa? No importa. Odio esa película… pero odio aún más el hecho de que pase en la vida real.

Para protegernos de ese destino, creo que podemos comenzar a tener un poquito más de castidad emocional en nuestras vidas.

Y-ahora-qué emocional

La castidad es una virtud, un buen hábito de autocontrol y libertad. Todos tenemos el deseo e impulso sexual, pero viviendo la virtud de la castidad, no dejamos que esos deseos tomen el control de nosotros, sino que somos nosotros los que los controlamos, respetando nuestra sexualidad y guardando al sexo para el matrimonio.

Pero aunque el sexo sea físico (¡obvio!), la castidad es mucho más que eso. Porque no solo somos cuerpos, somos cuerpos, corazones, mentes y almas, y la castidad es tener pureza en todas esas áreas. La castidad emocional busca guardar la pureza de nuestros corazones y mentes… que puede ser a veces tan desafiante como guardar la pureza de nuestros cuerpos.

¿Entonces cómo se hace?

1. Enraizados en la realidad

He visto bastantes películas para chicas, creo que más que la mayoría de personas. Y aunque los argumentos son ridículos y los diálogos son melosos, me encantan. Pero sé que no debo esperar que ese tipo de cosas pasen en la vida real.

¿Por qué? Porque el chico con el que estás saliendo se llama Nicholas Smith, no Nicholas Sparks… y no ha visto ese tipo de películas, a menos que tú lo obligues a hacerlo. No va a actuar como Zac, Ryan o Channing. ¿Y esa chica a la que invitaste a salir? Bueno, probablemente ha visto todas esas películas, pero eso no significa que tú tengas que ser como Zac, Ryan o Channing (si no sabes quiénes son, bien por ti, amigo).

Mira todas las películas que quieras, pero no dejes que tus historias de amor de la vida real se dejen llevar por tu imaginación, porque eso puede ser peligroso para tu corazón. La castidad emocional hace la siguiente pregunta:

“¿Cuál es la realidad de ésta relación?”

Eso significa tratar a tus amigos del sexo opuesto como amigos, no como personas que te ayuden con tus necesidades sentimentales hasta que una relación “real” aparezca. También significa tratar como un amigo a la persona que te está gustando, no como tu enamorado o enamorada imaginaria. Es tratar a la persona con la que sales como la persona con la que sales, no comparándola con personajes de películas o con otras relaciones.

Y eso también significa tratar a tu esposa o esposo (una vez que YA se casaron) como una persona con la que estás completamente comprometida, pero no esperes que te complete. Si te casas un día, te vas a casar con un ser humano imperfecto, y no sería saludable emocionalmente si esperas que esa persona se preocupe de todas tus necesidades. Nuestros corazones van a estar siempre inquietos hasta que descansen en Dios.

2. Amigos sin beneficios

Algunos han interpretado la castidad emocional como algo que nos impide tener amigos del sexo opuesto, porque todo el mundo sabe que los chicos y las chicas nunca van a poder ser sólo amigos, ¿cierto?

Falso. Tener amigos del sexo opuesto es algo muy bueno; tenemos mucho que aprender uno del otro, como hermanos y hermanas en Cristo, y hay regalos que los  amigos del sexo opuesto pueden dar a nuestras vidas, que amigos del mismo sexo a veces no pueden (mis amigos hombres me hacen reír sobre diálogos tontos en las películas románticas y pueden sentarse en silencio conmigo viendo algún deporte, mientras que mis amigas… gustan mucho de esa película romántica).

Aprender cómo ser amigos auténticos con algún miembro del sexo opuesto es una valiosa habilidad de vida porque, reconozcámoslo: si te casas con alguien algún día, solo te casarás con esa única persona. Y si te gustaría ser un adulto emocionalmente saludable (yo sé que me gustaría), vas a tener que aprender cómo ser amigo de otras personas fuera del matrimonio.

Entonces, ¿cómo funciona la amistad auténtica? Alerta nerd: los griegos antiguos tenían muchas palabras para referirse a los diferentes tipos de amor. Y antes de conocer el ágape (el amor de Cristo), su forma más grande de amor no era el eros (amor romántico), sino phileo: amistad. El amor de amigos era el mejor porque significaba nunca usar a la otra persona.

La castidad emocional ayuda a nuestras amistades a verse más como eso, buscamos dar a nuestros amigos más que recibir de ellos. Entonces, asegúrate de que los mensajes que les mandes a tus amigos y de que las salidas que tienes con ellos sea simplemente para compartir la alegría de la amistad, no para compartir el dolor de la soledad. Y ten cuidado con el coqueteo con tus amigos del sexo opuesto: puede parecer inofensivo, pero si ellos tienen algún sentimiento romántico por ti, puede causarles mucho daño.

3. Con la práctica se llega a la perfección

De ninguna manera pretendo hacer ver que tengo todo resuelto. Tuve mi primer amor a los 6 años (Kyle, que jugaba en el equipo de mi hermano… ¡qué lindo era!), mi primer enamorado a los 16 (y eso duró tres años y medio), y ahora, con 26 años, sigo aprendiendo muchísimo sobre la vida y el amor. Pero sé que mientras más temprano empecemos a vivir la virtud de la castidad —física y emocional— va a ser más fácil vivir con ella por el resto de nuestras vidas.

Me iba a casar con mi enamorado de la secundaria (no hubiera estado tanto tiempo con él si no hubiese estado esperando a tener un futuro juntos), pero ahora que no estamos juntos, estoy tan feliz de que haya algunas partes mías que no se las di, y no hablo sólo de mi cuerpo, sino de mi corazón, mente y alma también.

La castidad emocional es importante a cualquier edad, y para vivirla bien de adultos, debemos empezar a vivirla bien ahora, de adolescentes.

En verdad, tienes muuuuuuuuuuuucho tiempo hasta que estés listo o lista para formalizar la vocación que tengas, pero no importa cómo sea el futuro, la castidad te va a dar libertad. Entonces, vívela ahora, y por el resto de tu vida.

Porque nunca sabes qué depara el futuro… y si Zac, Ryan o Channing me buscan alguna vez, quiero estar segura de que mi corazón, mente y alma estén en el lugar correcto.

Por Rachel Allen

Traducido por: Fabiola Espinoza

Fuente: http://lifeteen.com/hey-i-just-met-you-so-lets-get-married-emotional-chastity/

1 Comentario

Archivado bajo Artículos

Una respuesta a “La castidad emocional

  1. ana

    Muy buen artículo… no había leído antes sobre este tema desde este punto de vista. Felicitaciones!
    Y creo que también tendríamos que cuidar lo que vemos. Tengo 17 años y a mi me gustan mucho las peliculas reománticas (jajajaj) , pero la mayoría de ellas nos presentan el amor perfecto de una persona o situaciones que en la vida real nunca pasarán. Ojo! chicas no estoy diciendo que no nos podamos enamorar. Es posible y hermosa la posibilidad que Dios nos da de podernos casar y compartir la vida con alguien a quien amamos y con el cual queremos crecer en santidad…. pero no busquemos a las personas como en las películas románticas. Pues fíjense bien, podemos terminar IDEALIZANDO a la persona que queremos que llegue, y, cuando tengamos a la persona que verdaderamente es para nosotras en frente de los ojos, no la podremos ver. POR ESTO MISMO DEL POST, POR QUE NO HEMOS LLEGADO A LA CASTIDAD ESPIRITUAL Y EMOCIONAL. LUCHEMOS POR SE DUEÑOS DE NOSOTROS MISMOS!!! ESO NOS HARÁ LIBRES Y FELICES y nos abrirá los ojos =)

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s